Seminuevo!!! Cotocuadros me espera...

Posted by fortun |

Antes de nada, quiero agradecer las palabras de ánimo que habéis tenido hacia mi persona desde esta WEB, móvil, SMS y redes sociales antes y durante este difícil momento.

Ya estoy en casa, recién operado y con la pierna en alto, pero unas ganas terribles de volver al tajo y sentir de nuevo ese cosquilleo de las competiciones y sobre todo, vuestra compañía en Monte Romero, Cotocuadros, la mota...

Allá sobre las 14 h del jueves 21 me acompañaban hasta la habitación 116 del Hospital Viamed San José de Alcantarilla. Me puse el pijama de papel (típico de hospitales) y me acosté en la cama a la espera de mi turno, viendo en el Tour de Francia la subida al Galibier. La espera se hizo larga, pero a las 16h en punto un celador me recogía en la cama y me arrastraba hasta la sala pre y post operatorio. Ya sentía el nerviosismo en mi cuerpo cuando un enfermero me atosigaba con preguntas sobre alergias mientras miraba la carpeta de mi historial. Me buscaron la vena oportuna y zash, vía de suero (de color amarillo) con un chutazo de ansiolítico que en segundos me dejaba grogui.

Un ir y venir de enfermeros, entrada y salida de pacientes desde las salas quirúrgicas se producía hasta las 18.30h aprox. cuando me llevaron hasta otra sala para anestesiarme  (epidural) y pasar a la acción. Con la mitad inferior del cuerpo dormida y con un frío de muerte que me hacía tiritar con violencia (hasta que una simpática enfermera me tapaba por completo) entraba en la sala el Dr. Vispo y comenzaba mediante artroscopia con la operación. El objetivo, extraer la bursa pre-aquílea y limar un Haglund del calcáneo. Con un pulso entre 70 y 80 pulsaciones y durante algo más de una hora el doctor completaba un excepcional trabajo. Yo acabé agotadísimo (y eso que permanecía acostado boca abajo), y sobre las 20.30 h (tras pasar sobre 20m en observación en la sala inicial) me llevaban finalmente a mi habitación, a encontrarme con los mios, a descansar, a recuperarme y empezar un nuevo capítulo en este punto y aparte de mi vida deportiva.

Minutos después comenzaban las llamadas, las visitas y el merecido descanso con un zumito de piña que después de llevar en ayunas desde las 9h me sabía a gloria. Noche tranquila y a las 10.30h esta mañana en casita, dulce hogar. A medio día, un homenaje a mi estómago con un Whooper del King del que me había encaprichado el mismo día del ingreso.

El lunes próximo viene la primera revisión y las fechas definitivias sobre la recuperación. No será un camino de rosas, pero el tipo de la operación presenta recuperaciones más rápidas que las intervenciones convencionales (abrir y coser) y estoy convencido que el equipo médico me hará calzar las boladoras a principio del 2012. Paciencia pues...